Comprender las efemérides para enseñar con sentido

Raíces de la Patria. El programa de Formación Continua para redescubrir el sentido histórico y cultural de cada fecha patria.

En un tiempo en el que la inmediatez corre el riesgo de diluir el sentido de las conmemoraciones, nuestra Red ha decidido dar un paso firme y profundo: volver a las raíces. Así nace Raíces de mi Patria”, un programa que busca resignificar las efemérides y convertirlas en verdaderas oportunidades de formación, reflexión, identidad y sentido.

Más allá de los actos formales, esta propuesta invita a los docentes a redescubrir el sentido histórico y cultural de cada fecha patria. ¿Qué celebramos realmente? ¿Qué contexto dio origen a esos acontecimientos? ¿Qué modelos de vida, qué arquetipos humanos se nos proponen detrás de cada efeméride? Estas son algunas de las preguntas que orientan este camino formativo.

Una propuesta diferencial 

Con una dinámica mensual, el programa ofrece encuentros virtuales sincrónicos que anticipan la efeméride del mes siguiente. De este modo, cada docente puede prepararse con tiempo, enriquecer su mirada y diseñar propuestas pedagógicas más significativas, que verdaderamente interpelen a los alumnos.

Con gran participación el programa desarrolló su cuarto encuentro

Cada encuentro mensual reúne cerca de 200 educadores de los tres niveles. Entre febrero y abril, destacados referentes y profesionales aportaron profundidad y perspectiva a cada temática: el profesor Mag. Fernando Rambaldi abordó el 24 de marzo, el periodista y corresponsal de guerra Nicolás Kasanzew iluminó la Gesta de Malvinas y la profesora Dra. Fabiana de Laurentis profundizó en el 25 de mayo.

El 13 de mayo se realizó el cuarto encuentro del programa junto a Fr. Gustavo Sánchez Gómez O.P, quien abordó la figura de Manuel Belgrano y la creación de la bandera.

“Raíces de mi Patria” está pensado especialmente para equipos directivos y docentes, pero mantiene sus puertas abiertas a todos aquellos que deseen formarse y redescubrir el valor de nuestra historia.

Porque enseñar historia no es solo transmitir hechos, es ayudar a comprender quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde queremos ir. Y en esa tarea, volver a las raíces no es un gesto nostálgico, sino un acto profundamente educativo y esperanzador.